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Bellamy arremete contra la violencia dirigida hacia la mujer
Bellamy arremete contra la violencia dirigida hacia la mujer
Nueva York, 8 de marzo de 2000 - En un discurso para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, lanzó un duro ataque contra la violencia homicida dirigida hacia las mujeres y las niñas en todo el mundo, que muchas veces está avalada por las costumbres culturales. Bellamy dijo que los asesinatos por "honor", la violencia con ácidos, el infanticidio femenino y la práctica de quemar a la prometida son un ejemplo de la impunidad con que los hombres y los jóvenes asesinan o lesionan gravemente a los miembros femeninos de la familia o la comunidad.
Bellamy denunció como una afrenta la admiración que practican algunas comunidades por los perpetradores de estos crímenes, quienes por lo general son solamente sometidos a procesos simbólicos.
"Durante mucho tiempo, algunos hombres han cometido crímenes sin recibir un castigo", dijo la Directora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. "Ha llegado la hora de que los gobiernos y las comunidades locales reconozcan que estas actividades son crímenes y que actúen de una manera decisiva a fin de evitar los asesinatos constantes y la desfiguración de miles de niñas y mujeres. Estos crímenes deben procesarse rápidamente".
Aunque el público de la mayoría de los países considera que estos crímenes son inaceptables, la práctica persiste incluso donde existen prohibiciones jurídicas, dijo Bellamy, quien alabó las campañas de las organizaciones de mujeres, apoyadas por el UNICEF, contra los asesinatos por "honor", especialmente en Palestina, Líbano, Jordania y Pakistán.
UNICEF ha contribuido también a iniciar programas de concienciación y seminarios organizados de sensibilización sobre la violencia contra la mujer en Pakistán, la India y Bangladesh. Las actividades del organismo en Bangladesh incluyen el apoyo a una fundación para supervivientes de los ataques con ácido. En la India, el UNICEF ha patrocinado los proyectos de las ONG y los gobiernos para prevenir la quema de prometidas y la práctica de la dote.
Bellamy dijo que los crímenes por "honor" no se limitan solamente a las naciones en desarrollo. "Bajo nombres diferentes, estos crímenes se cometen en todas partes", señaló. "Ocurren cada vez que un hombre considera a la mujer como su propiedad y pretende defender esta falsa asunción por medio de un uso de la fuerza cruel y ultrajante".
El "crimen por honor" es una antigua práctica mediante la cual los hombres asesinan a sus familiares del género femenino en nombre del "honor" de la familia debido a una actividad sexual practicada fuera del matrimonio, incluso en aquellos casos en que la mujer ha sido víctima de una violación o la veracidad del acto sólo se sospecha.
Varias razones pueden provocar un ataque con ácido. Un retraso en la comida o el rechazo de una propuesta de matrimonio son justificaciones suficientes para que un hombre desfigure a una mujer con ácido.
El infanticidio femenino es el asesinato de una niña poco después de su nacimiento. La quema de la prometida es un "accidente" preparado por el marido (con frecuencia, la explosión de un artefacto de cocina) cuando cree que la dote obligatoria del matrimonio (regalos de los suegros) no es suficiente.
Bellamy dijo que estos crímenes, junto a los matrimonios obligatorios, las pruebas involuntarias de la virginidad, la mutilación genital femenina, la trata de mujeres y la prostitución obligatoria, son algunas de las violaciones más graves de los derechos de las niñas y las mujeres, basados en normas culturales anacrónicas e injustas.
La Directora Ejecutiva dijo que la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de las Naciones Unidas exhorta a todos los gobiernos a que reconozcan, y procuren modificar, los prejuicios y las costumbres ancestrales que han llevado a que los asesinatos por "honor" y con ácido se consideren aceptables.
El llamado realizado hoy durante el Día Internacional de la Mujer ha estado precedido de la fuerte condena contra la trata de niños por motivos sexuales que Bellamy realizó hace un mes en Japón.
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